No se puede negar que las historias de amor tienen exceso de canciones y es un tema habitual en el cine, los clichés sobre amores imposibles abundan, y no es de extrañar...pues los amores fáciles no duran, son los trágicos y los imposibles, es decir, los que se extienden más allá de la muerte, de la clase social, la raza, el espacio y la tendencia sexual... los que atraen por ese carácter de irrealizable.
Bueno, pues podría decirse que esta película en especial aunque también cuenta con estas singularidades, tiene algo que no tienen la mayoría de películas sobre el tema: el amor entre un hombre y una mujer que es un sistema operativo, es decir, algo parecido a una computadora.
Cuando leí la sinopsis no pude evitar pensar en "el hombre bicentenario" aquella película en que el fallecido Robin Williams hacía el papel de un robot llamado Andrew que fue contratado por la familia Martin para hacer los oficios domésticos, pero Andrew descubre que tiene emociones y en resumen, aparte de enamorarse de la "damita" lucha durante toda su existencia para que lo consideren un ser humano.
Pensé que más o menos de eso iba está película, pero me equivoqué, Theodore es un tipo sensible que está divorciado desde hace algo más de un año; sigue enamorado de su ex esposa, y trabaja "redactando" cartas de amor en una empresa, en realidad él dicta las cartas y el computador las escribe, como si fueran redactadas a mano, no tiene vida social, sin embargo a lo largo de la película uno percibe que no siempre fue así, sino que esta ausencia de vida social se debe a su divorcio; aparte del trabajo, va a casa y se dedica a jugar un juego de realidad virtual y en pensar en su ex-esposa.
Sólo tiene una mejor amiga llama Amy y un amigo en la empresa en la que trabajan, ambos intentan conseguirle una cita pero simplemente las cosas no fluyen, por mas Olivia Wilde que sea la cita (amo a Olivia desde que actuó en The O.C) él no quiere. Cada noche antes de dormir repasa sus recuerdos con Catherine su ex y creo en el fondo se siente culpable de la situación.
Todo cambia un día que adquiere un nuevo sistema operativo personalizado para su computadora; allí es que Samatha comienza a materializarse y empiezan a conectarse los dos, pues ella no solamente le organiza los archivos del disco duro o le avisa de las reuniones que tiene en la empresa o los cumpleaños de sus amigos sino que Samantha le habla y se interesa por él; se comunican por medio de un audífono y él empieza a sentirse querido y entendido por ella, a su vez ella empieza a manifestar emociones con la voz, y ambos por medio de la cámara del celular van juntos a todos lados, y es gracias también a esta que duermen juntos, tienen relaciones sexuales con 100% imaginación, ella le compone canciones a los momentos especiales y así se van enamorando.
Con la trama llegan los celos de parte de Samantha ya que ella nunca será una mujer de carne y hueso... pero Theodore la quiere y cada día se enamora más de ella. Las cosas se complican cuando él firma al fin los papeles del divorcio y él le cuenta a su ex que está saliendo con un sistema operativo, ella lo cuestiona y lo confronta con la realidad, él no es capaz de consolidar una relación en serio con alguien, puesto que las dificultades lo espantan y por eso prefiere un sistema operativo que se maneja a su antojo.
Él cae en la realidad y no sabe que hacer porque realmente está enamorado, pero a la vez se siente un poco estupido, gracias a Amy descubre que si Samantha lo hace feliz, eso es lo único que debe importarle. Las cosas siguen bien por un tiempo, hasta que Samantha un día sin previo aviso se reconfigura, y ella empieza a notar que está cambiando, tanto así que le cuenta que está hablando con mas de 700 personas al tiempo y con todos es igual de complaciente. Algo incomprensible para un ser humano que quiere una relación monogámica... la historia termina mal, pero no voy a contar el final.
La verdad es que no sé por qué me llamó tanto la atención, es tal vez el trasfondo moral, ¿será que la soledad que produce la hipercomunicación superficial nos llevará a eso? ¿las relaciones serán tan artificiales en un futuro no muy lejano? ¿el miedo a la soledad nos hará crear placebos que curen nuestras heridas?
No sé pero por ahora y en mi caso particular puedo pensar que mi novia es como Samantha: Perfecta, virtual y comprensiva. Cuando la conozca me daré cuenta si sufro del mismo mal de Tehodore.
Spike Jonze se lució con el guión y la maestría con que se manejan los diálogos y las emociones, aparte los colores y la ilusión futurista no exagerada de la fotografía, también estuvo genial.
Recomendada.

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